martes, 19 de mayo de 2020

MAESTROS Y ALUMNOS



"Buenos días, abrid el libro por la página 64, Srta. Martín lea usted hasta el primer punto y aparte, gracias".

¿Recordáis cuántas veces habéis vivido esta escena o una similar en vuestras escuelas?, seguro que muchas. Han habido Maestros y Maestras, espero y deseo que en la actualidad queden pocos o ninguno, que entraban en la clase, ordenaban abrir el libro de texto de la materia en cuestión por la página que tocará y se procedía a leer la lección o tema, por trozos entre todos los alumnos de clase. Rara vez se nos preguntaba si teníamos claro lo que habíamos leído, o si teníamos alguna duda, otras veces informábamos sin vergüenza que no habíamos entendido nada, a ver si nos lo podía explicar el Maestro/a, respondiendo en la mayoría de los casos, que quién no lo haya entendido, que se lo vuelva a leer. Y fin de la clase.

En mi caso, esto solía pasar en materias como historia, geografía, física y química, en otras como música, lengua y literatura no ocurría y especialmente en matemáticas las clases eran completamente diferentes en estilo al resto de asignaturas, fue a raíz de este anti convencional estilo de transmitir una materia, que descubrí al verdadero Maestro y al verdadero Alumno.

El verdadero Maestro no es el que enseña lo que sabe, sino el que sabe extraer y exprimir lo mejor de su alumno, a través de su capacidad de transmisión y sabiendo captar su máxima atención e interés, enamorando al alumno de la materia que se esté estudiando, haciéndole sentir uno con el tema que tengan entre manos. Sólo así, el auténtico Maestro encontrará al auténtico Alumno, este último saldrá tan satisfecho de la clase, que le habrá parecido corta y estará embelesado con la materia y con su Maestro.

El verdadero Maestro es el que siente pasión por su cometido y esa pasión debe ser recogida por el alumno, que al contagiarse de la misma, aumenta su interés en aprender cada vez más. Se establece un círculo energético entre quién enseña y quién recibe la enseñanza, que debe ser sagrado, ya que son dos puntos de nivel evolutivo sobre el mismo conocimiento, entendiendo que todos somos Maestros y Alumnos a la vez.

De esta forma, el Alumno también aprenderá de su Maestro la Maestría y podrá aplicarla del mismo modo a sus Alumnos al mismo tiempo, así entramos en la rueda del Dar y Recibir, un maravilloso círculo de energía que transmite y transforma evolutivamente el saber y el conocer.


Se dice que nadie nace enseñado, es cierto, pero si tienes un buen Maestro, sabrá enseñarte como recordar lo que ya sabe tu Alma a través de su existencia. Lo hará conectando de Alma a Alma para averiguar su sensibilidad y su madurez, saber qué intensidad y exigencia puede objetar y sobre todo saber de sus puntos débiles.

También es dicho que cuando el Alumno está preparado, aparece el Maestro, cierto es que cuando alguien toma interés en algún tema, ese mismo interés atrae a la persona que le va a dar la información adecuada. A su vez podemos interpretar este fenómeno desde otro punto de vista; cuando estás preparado para que te provoquen y no caer en la provocación, aparece el provocador y te pone a prueba, dicho provocador es en ese momento tu Maestro y muy probablemente ni tu (alumno) ni él (maestro) seáis conscientes de ello.

Para finalizar, quiero agradecer a todos mis verdaderos Maestros/as lo que me han enseñado y me siguen enseñando, nunca se deja de aprender, también a los que en aquel momento no vi como auténticos Maestros por qué su estilo no me atraía, ahora sé que igualmente fueron verdaderos, ya que, poco o mucho, algo despertaron en mí.

!Recibid un magistral saludo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA ECUANIMIDAD

LA ECUANIMIDAD En estos últimos tiempos está muy de moda la equidistancia, palabra bastante usada en ámbitos políticos refiriéndose, si no...