miércoles, 2 de diciembre de 2020

LA ECUANIMIDAD




LA ECUANIMIDAD

En estos últimos tiempos está muy de moda la equidistancia, palabra bastante usada en ámbitos políticos refiriéndose, si no estoy equivocado, a los que se consideran en el centro, ni derechas ni izquierdas, suponiendo querer mostrar tolerancia entre los extremos o equilibrio fiel entre los polos, o quizás teniendo a mano las puntas puedo hacer de mediador entre ellas, en fin, en cuestión de política nunca es sabido.

Lo que si es sabido es que equilibrio, equidad y ecuanimidad tienen la misma raíz "equi-uo" significando igualdad. En el caso de ecuanimidad estamos hablando de igualdad anímica - ecua-anime-, es decir, conseguir que el Alma o el Sentir sea tolerante, equilibrado, fiel y centrado.

Es por eso que la ecuanimidad, siendo una cuestión anímica, tiene su expresión consecuente en el Corazón o el Sentir. Para que dicha expresión sea lo más ecuánime posible debemos trabajarlo en la Mente, consiguiendo una Mente calmada, sosegada y límpida, conseguiremos una Mente tolerante, centrada, lúcida y ecuánime, que a través del proceso de la Inteligencia, detallado en el post anterior, procurará un Sentir ecuánime en relación a todos los aspectos.

El sentir con ecuanimidad es una maravilla, es asombroso porque sentimos lo mismo por todos y por uno mismo, es un sentir de profundo amor incondicional por todo lo creado y por crear, a mayor ecuanimidad, más intensidad de amor, compasión y paz. Nuestra Alma, nuestra auténtica esencia, es capaz de amar sin condiciones ni condicionantes, sin etiquetar ni filtrar y sin dividir. Pero en un grado importante sigue contaminada por la Mente como ya he expresado en muchas ocasiones.

En consecuencia, la Ecuanimidad es un aliado de la Mente, quizás el más importante puesto que incentiva el Amor en toda su profundidad, es un tónico para el Alma porque va en pro de su auténtico cometido que es amar por encima de todo.

Para trabajar la Ecuanimidad en la Mente es preciso meditar sin tomar nada de lo que pase por la Mente, sea lo que sea, como importante, a cada pensamiento darle Amor-Te Amo y que pase-, lo importante es que el pensamiento no se estanque, ofreciendo Amor a cada uno de ellos fluirán con toda seguridad. Es una cuestión de ir dominando este aspecto mental, luego en el día a día y despiertos también lo deberíamos practicar, ante una situación de desamor dar Amor y que fluya y así sucesivamente. Esto es ser ecuánime aunque a muchos les parezca injusto. De la justicia ya hablaremos en otro Post más profundamente.

Se acostumbra a asociar justicia con ecuanimidad y en realidad tienen mucho que ver. Lo ecuánime es lo fiel al ánimo, así esté mi Alma o así siento, así decidiré o actuaré; en cuanto a lo justo, ya no depende de mí, lo justo es lo ajustado a causa y consecuencia, así serán mis causas, así serán mis consecuencias. Son dos cuestiones diferentes, aunque si se es ecuánime se es justo porqué se está bajo la luz de la inteligencia, siendo dos procesos completamente distintos.

El proceso de la ecuanimidad se va templando conforme no nos tomamos nada personal y por medio de actuar como observadores inocentes de todos los inputs que deambulan por la Mente, al principio de esta ardua tarea la Mente pondrá trabas debido a la comodidad de posicionarse en un polo u otro por la dualidad engendrada durante siglos, pero con paciencia y perseverancia, constancia y voluntad la podremos ir moldeando en este sentido.

Así pues, estimados lectores, os recomiendo que trabajemos con este poderoso aliado mental para el bien del Amor incondicional que tanta falta hace en este planeta.


¡Recibid un ecuánime saludo!


Sinoé Sácher.

jueves, 29 de octubre de 2020

INTELECTO / INTELIGENCIA

 



La inteligencia suele confundirse con la intelectualidad o el intelecto, aclaremos la diferencia. El intelecto es la parte Mental que se dedica a acumular conocimientos continuamente, la mayoría de los cuales son innecesarios para la vida diaria. Es el poder cognitivo necesario para almacenar información, el tema es que lo tenemos sobrecargado porque tenemos ansía de conocerlo todo, no siendo necesario.

Es evidente que sin intelecto no habría inteligencia, pero para una inteligencia sana y fluida el intelecto ha de estar sano, esto quiere decir varias cosas:


-que sólo conozca lo que sea necesario en cada momento e instante a instante.
-que lo conocido y una vez usado lo deseche y no lo de más importancia.


Estás dos premisas son las que nos permitirán gozar de un intelecto fresco y siempre dispuesto a engullir algo nuevo.

La inteligencia en sí misma

La inteligencia es la comunión entre el intelecto y el alma, cuando siento lo que conozco a través de vivir la experiencia, es cuando equilibro Mente y Alma y cuando comprendo lo que siento es cuando voy más allá del intelecto, porque ya no conozco, ahora sé, y cuando sé ya no necesito creer. Este proceso es llamado Inteligencia.

Pongamos un ejemplo: "leo un libro sobre electrónica, el hecho de leerlo me proporciona un conocimiento técnico sobre la materia, métodos, usos, etc. Esto lo almacena rápidamente el intelecto, cuando acabo el libro, si no paso a la práctica, debería desechar la información progresivamente, pero si paso a la práctica experimental el intelecto se comunica con mi Alma para sentir la experiencia, una vez vivida esta, ya no debo decir conozco esto, sino esto lo sé y como ya lo sé, ya no lo creo y al no creerlo, ya está integrado en mi Ser y ya no lo devuelvo al intelecto. Esto es inteligencia.

Tomar consciencia

En general no somos conscientes de este proceso, unas veces porque desde que se acumuló el conocimiento hasta que se puso en práctica ha pasado mucho tiempo y está muy espaciado, otras porque en vez de ir desde el intelecto hasta el Alma, vivimos la experiencia sin tener conocimiento previo de la misma, es cuando vamos directamente al saber. En esta última situación es cuando nos cuesta razonar lo vivido porque lo queremos pasar por el intelecto y no es posible, eso no significa que no se comprenda sino al contrario, todo lo vivido es una compresión directa a la cual no estamos acostumbrados, estamos a dados a razonar, no siendo lo mismo que comprender.

Así pues, la inteligencia es un proceso, ni es un don ni una capacidad, ser inteligente es saber cultivar el proceso y tomar consciencia de él. Dicho esto, la inteligencia puede ser usada en pro de uno mismo o de los demás y también en contra de todo, hay que ser muy inteligente tanto para preparar un artefacto explosivo y llevarlo a cabo, como para poner en práctica cualquier tesis aprendida. Es por eso, que ni el intelecto ni la inteligencia tiene relación con los actos, sino que el pensamiento y el pensar en sus diversas formas son los causantes de todo.

Recomiendo pues, cultivar el arte de pensar, mantener fresco el intelecto, procesar la inteligencia para el equilibrio de alma y mente y si experimentamos antes de conocer, mejor no razonarlo en demasía, aunque se pueden buscar las causas de dicha experiencia.

¡Recibid un inteligente saludo!


Sinoé Sácher.

jueves, 1 de octubre de 2020

EL ARTE DE PENSAR




Después de varios posts observando el funcionamiento de la Mente y haciendo hincapié en el intervencionismo que procesa sobre todo nuestro Ser y sobre ella misma, me parece interesante ahondar en la actividad protagonista de la Mente, el Pensar, siendo el medio por el cual se expresan los pensamientos.


"Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza"
-Federico II-


El pensamiento

Un pensamiento es un destello de energía externa al Ser que, en cuanto es pensado, se convierte en un torrente energético dentro de este. Si esta corriente no se domina o no se organiza, puede causar sufrimiento propio y ajeno, si por el contrario encauzamos el torrente y lo canalizamos a conveniencia, dicho pensamiento pasará ser de nuestra propiedad y nos será muy útil.

El subconsciente

Nuestro Ser, a través de la Mente Subconsciente, que actúa como reproductora y almacenadora de todos los dogmas, paradigmas, hábitos y patrones adquiridos durante generaciones, atrae todos los niveles de pensamiento acorde a la vibración de lo almacenado, si conseguimos eliminar dichos patrones de atracción y no sustituirlos por otros, conseguiremos limpiar la Mente de condicionamientos y seremos capaces de pensar lo que queramos, es decir, seremos los creadores del pensamiento, no esclavos como lo somos ahora.

Pensamiento creativo

Llegado este momento, si creamos pensamientos positivos, entrarán en órbita e incidirán sobre todo nuestro acto de vida, luego el mecanismo será otro, pensamiento creativo y pensar se habrán unido en una sola acción. Esto es realmente el libre pensar, esto es libertad de pensamiento.
 

Clasificación

Del 100% de los pensamientos que pasan por nuestra Mente, si la observamos a diario, nos percataremos de aproximadamente el siguiente ratio:

50% pensamientos mecánicos: son todos aquellos que asedian la Mente con ideaciones continuas y repetitivas, enojosas y desordenadas y sin control.
25% pensamientos conscientes: son aquellos que se producen bajo vigilancia y control del Ser.
25% pensamientos incorrectos: son todos aquellos que están corrompidos y condicionados por ofuscaciones, celos, resentimientos y actitudes no sanas.
25% pensamientos correctos: son todos aquellos que se han liberado de los condicionamientos dichos anteriormente.

Observad vuestra Mente durante unos días y anotad en una lista los tipos de pensamiento que pasan por vuestra Mente, clasificadlos y os sorprenderéis. Está claro que hay que cambiar estos porcentajes, no es tarea fácil porque este proceso sólo se puede llevar a cabo desde la propia Mente, que suele ser muy escurridiza y no admite cambios de buenas a primeras. Con lo cual, se deberá tener mucha paciencia y sin obsesión ir cambiando los ratios.

Deberíamos aumentar los Conscientes y los Correctos y disminuir y eliminar el resto. Para ello, después de haber clasificado los pensamientos y tener claro los tipos, la mejor manera es entrar en meditación y aquietar la Mente. Esto significa dejar fluir todo lo que venga a nuestra Mente pero sin influir en ello, es decir, desentendiéndose de cualquier pensamiento que nos pase por la cabeza, simplemente dejarlos pasar sean del tipo que sean, sean recuerdos o sean compromisos de futuro, sea lo que sea, no nos debe afectar.

Al principio nos llevará unas cuantas meditaciones, luego iremos abriendo brechas o vacíos entre pensamientos porque pasarán más espaciados. En esos vacíos es donde se encuentra la auténtica Mente, la que en su tiempo fue libre. A medida que avancemos en estas meditaciones nos iremos regocijando en esos vacíos más tiempo, así iremos espaciando más y más de un pensamiento a otro, seguiremos sin dar importancia a los que vayan viniendo , no hay que hacerles caso.

Llegará un día en que habrá más vacuidad que pensamiento, ese día será el día en que empezaremos a pensar con verdadera certeza y discernimiento, a consciencia y con poder, ya que en esos vacíos está la Mente lúcida y creativa, esto es verdaderamente Pensar. Lo que hasta ahora estamos haciendo en mayor grado es reaccionar a un pensamiento ya existente, a través de la acción del pensar, pero eso es un pensar mecánico, adictivo y contaminado.

Cuanto más correcta y conscientemente pensemos, mejor será no sólo nuestra salud mental sino nuestra salud en general, ya que la energía de los pensamientos atrae, tanto interna como externamente, energías acordes a los mismos que influirá sin duda en nuestro bienestar.

Como veis, PENSAR en mayúsculas es todo un arte que hay que ir practicando, pensar en minúsculas es lo que hay que eliminar, porque además desperdicia energía vital que necesitamos para vivir.

¡Recibid un bien pensado y libre saludo!


Sinoé Sácher.



Imagenes cedidas por @nitnegra.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

IMPORTANCIA / EXPORTANCIA

 



Importar es portar hacia dentro, hacia nuestro interior todo aquello externo que decidimos de ipso facto que es importante. Pero, ¿qué es realmente lo que hace que algo externo a nosotros lo tachemos susceptible de ser importado?
Es un fenómeno de transmisión, puesto que si importo algo, previamente ese algo alguien lo puso ahí en el exterior, sin duda alguien lo exportó de su interior. Con lo cual, no hay importancia sin exportancia, no existe importación sin exportación y nada es importante sin ser antes exportante.

Es evidente que las palabras "exportancia" y "exportante" no existen oficialmente reconocidas, pero como el lenguaje es claramente creativo, me permito el no obviarlas porque nos ayudarán a comprender este proceso. Un proceso muy similar al de exportar o colgar algo en una nube de contenidos, o una biblioteca o hemeroteca o un tema que flote en el ambiente al que acudimos para valorar su importancia, primero lo husmeamos, lo escuchamos y si nos atrae, lo importamos y nos lo llevamos puesto, es decir, le damos importancia.

Y le damos importancia porque su vibración nos atrae, un color, un olor un tono, un matiz que sea afín a nuestra vibración hará que dicho contenido sea importante para nosotros, con lo cual, lo importante está condicionado a la Ley de Vibración y Atracción, lo que significa que nada es importante por sí sólo, sino que para que algo sea importante hay que darle importancia.

Es muy importante, valga la redundancia, lo que exportamos desde nuestro interior, ya sea en pensamie
ntos, emociones, palabras, tonos y volúmenes, pinturas o escritos, todo ello vibra en el espacio Etéreo, dependiendo de la franja vibratoria dicha vibración se condensará si es baja o densa y se evaporará si es alta o más sutil.


Cuando se condensan, se crean entidades de pensamiento mezcladas con emoción, está condensación hace que la vibración se mantenga y atraiga elementos de su misma vibración para alimentarse y seguir creciendo, toda esta vibración está revoloteando alrededor de nuestro Ser y pueden llegar a obsesionarlo creando un bucle negativo.

Las que tienden a evaporarse para morir, es para que renazcan otras nuevas, porque sólo muriendo se renace y ahí radica la creatividad. Así pues, es mucho más importante, la exportancia que la importancia, dicho de otra forma, hay que cuidar más lo que sale de nosotros que lo que entra, porque casi siempre lo que entra es consecuencia de lo que salió previamente.

Muchas veces tenemos tristeza o bajones energéticos y no sabemos a causa de que son, una de las posibilidades es que, en horas previas, hemos dado importancia a cosas o situaciones de baja vibración, al entrar en nuestro Ser nos come energía vital. Por eso, antes de dar importancia algo o focalizarse en algo es mejor ser precavido.

La importancia es dinámica y está en el no tiempo, lo que en este momento es importante quizás en unos minutos más tarde ya no lo sea, aparte de que lo importante no es lo mismo para unos que para otros, en estos detalles son como la verdad, aunque condicionada, solo difiere de ella en que existen grados de importancia no existiendo grados de verdad.

¡Recibid un saludo exportante!


Sinoé Sácher.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

LA RELIGIÓN

 


RELIGIÓN


Del latín "religar-re", que significa reatar o reunir, volver a unir lo que se desunió en su momento. Según la propia etimología la religión debería ser el acto de unión hacia uno mismo y también de unión con el resto de la existencia.

La falsa religión

Para nada aquello que hoy se conoce como religiones hacen honor a su propio título, o no conocen el significado de la palabra, o quizás piensan que la gente común tampoco lo conoce, o la etiqueta que ostentan no es la adecuada, en consecuencia todos aquellos y aquellas llamados religiosos/as que están sometidos, porque así lo decidieron, a las religiones, tampoco son religiosos/as.

Unas religiones, que sus organigramas son absolutamente jerárquicos, que diferencian a un capellán raso de un sacristán y a estos de un obispo y a este de un cardenal o papa y dentro de su propia organización separan católicos de protestantes y todos ellos se sienten separados del resto de religiones, no son religiones porque están practicando lo contrario de lo que significa la propia palabra con la que se quieren definir, es decir, están practicando la división de la especie humana.

He hecho hincapié en la Cristiana porque es la que más conozco, pero todas funcionan igual, dividiendo poderes entre hombres y mujeres, imponiendo sus reglas durante siglos, "a Dios rogando y con el mazo dando", y haciendo Santos, Santas y Mártires para elevar su jerarquía más allá de lo terrenal, ¡si esto es unión, que venga Dios, que es la verdad, y lo vea!


A estas llamadas religiones les deberíamos cambiar el nombre por sectas, sectas de inmenso poder acumulado durante generaciones a base de manipular a las débiles mentes, a base de reprimir a los pobres de corazón, porque a los abiertos de mente o se los reclutaba o se los ejecutaba sin derecho a defensa e impunemente.

Parece mentira como todavía nuestra sociedad actual sigue manteniendo estos lobbies de poder, sólo se ha podido conseguir por la incursión hostil de patrones mentales durante miles de años, heredados de generación en generación. Estimados lectores, a esto se le llama posesión y obsesión, fenómeno que ellos mismos señalan como cosas del Diablo o el Anticristo.

¿No será, que son ellos mismos el propio Anticristo? La propia secta, conocida como religión Cristiana, es de lo más anticristiano que existe. Ha vivido de la figura de Jesús y el Cristo, ha matado impunemente en nombre Dios, ha saqueado y robado en el mismo nombre y ha manipulado a su interés y conveniencia todos los hechos acontecidos referentes al movimiento Cristiano profundo, esto es y ha sido absolutamente anti Crístico más que Anti Cristiano, aparte de absurdo e incoherente.


Me pregunto cómo es posible que todavía Estados y Naciones, declarados en sus Cartas Magnas como acofensionales, sigan dando apoyo político y económico a estas sectas, ¿tanto poder tienen aún?, por lo visto así es. ¿O quizás los gobernantes de estas Naciones son del mismo talante que las dichas sectas?, si los observamos con atención nos daremos cuenta de que es así.

Es más, mucho poderío se ha de tener como para que la secta católica tenga un propio Estado, llamado Vaticano, con moneda Euro, con Guardia Suiza para defenderse de no se sabe quién, quizás del Diablo, con personal diplomático y con Jefe de Estado que además es el Jefe de la secta, y un presidente de Gobierno.

Los confines del Estado Vaticano se extienden por todo el mundo a través de sus destacados órganos de poder por casi todos los países, así existen la "Conferencia Episcopal", y todas las regiones episcopales que gracias a Dios no tienen poder legislativo por sí solas. En cualquier punto del País puedes encontrar representantes del Vaticano, poseen hasta centros de educación amparados ministerialmente, ¿cómo si no, se podría conservar el Nacional Catolicismo?, recordad que el Dictador entraba en las iglesias bajo palio y que fue Caudillo por la Gracia de Dios.

Gentes de bien que tenéis la paciencia de leerme, siento que a estas sectas llamadas religiones habría que perdonarlas de corazón, han hecho mucho daño al inconsciente colectivo, deberíamos perdonar para liberarnos mentalmente de sus intentos de moldeo, deberíamos hacerlo individualmente y por los que no han estado a tiempo de hacerlo, es la única forma de superar estos patrones y activar el espíritu crítico que yace en cada uno de nosotros. Perdonar pero no apoyar, quién quiera mantener su secta, que se la financie por sí mismo.


La verdadera religión

La verdadera religión es la que procede de la verdad, siendo la única verdad que existe el presente eterno, sólo podemos encontrar y ejercer la religión estando en el instante, de hecho esto es la religión, el religarse con uno mismo para saber de uno mismo. De esta manera dejo de creer para pasar a saber. Así pues, la religión no se basa en creer, sino en saber.

Cuánto más sepamos de nosotros mismos, más religiosos seremos y veremos aquello que llaman fe como credibilidad y certeza, no como esperanza de veracidad en algo desconocido, eso no es fe, es inseguridad, por lo tanto, la verdadera religión es seguridad en nosotros mismos, es la que ata y religa los cabos.

La verdadera religión es la que te concede decir "esto lo sé y esto no lo sé", no llama a lo no sabido "creo en esto o no creo en aquello". Es evidente que no lo sabemos todo, hay que aprender a decir "no lo sé". No hay que perderse en teorías y misterios, hay que experimentar en lo desconocido para conocerse.

La verdadera religión no es la que, en general, se practica en los templos que llaman sagrados, edificados en nuestras ciudades y pueblos, sino la que se practica en tu sagrado templo que eres tú mismo, no hace falta que tu templo acuda a otro templo, aunque es cierto que en muchos de ellos el ambiente para la introspección es maravilloso, pero sólo para eso. El resto es recibir guía condicionada.

La verdadera religión no necesita ningún intermediario organizado o no, entre el Ser y la Verdad no debe haber mediación que corrompa el camino, el propio camino es el andar y el experimentar, el sentir y el comprender, es justo el camino espontáneo del Amor.

El verdadero religioso no se clausura, ni se enclaustra intramuros para estar solo y aislado del mundo, nunca estará sólo, estará con sus pensamientos y oraciones, después de sus votos de castidad y celibato se autocastiga reprimiendo sus emociones que hierven por sus adentros y que al final le pueden costar una enfermedad, no nos olvidemos de la pederastia eclesiástica.

El verdadero ser religioso es libre de sentir y de percibir la vida al natural, no se reprime en aprender instante a instante, no está bajo ningunas normas ni jerarquías ni órdenes sectarias de ningún tipo, podrá tener un guía o un maestro que le enseñe el camino y a caminar, pero luego debe andar solo hacia lo desconocido, hacia su propio Dios, que es él mismo en potencia.

Por eso, el verdadero religioso no cree en Dios, en ese Dios convencional que las sectas nos han vendido para su interés, este religioso no cree en nada, solo sabe de algo y ese algo es él y él es la verdad y la vida, o sea Dios. Para saber de uno mismo hay que hurgar en lo más profundo del Ser, desde lo más denso hasta lo más sutil y religarlo todo en uno, eso es religión.

La verdadera religión es Amor, y para eso hay que despejar la mente de todas la creencias, dogmas y paradigmas, de todo recuerdo y de toda ansia de objetivo, solo así se despejará el Presente Eterno, la Verdad, la Vida, Dios.


¡Un saludo profundamente religioso!


Sinoé Sácher

jueves, 20 de agosto de 2020

ACCIÓN Y REACCIÓN

 



Todo se mueve, todo es un fluir y nada empieza ni acaba si fluimos en la corriente sin in-fluir en ella. Pero, no veamos el fluir de la vida como algo externo a nosotros, somos el propio fluir, somos el amanecer y el rojo atardecer, el canto de un pájaro, el ladrar de un perro, la riqueza y la pobreza, el hambre y la sed, el vacío y la plenitud, somos la reacción natural, limpia y clara del Universo.

A cada acción se le atribuye una reacción, no me refiero a la acción opuesta sino al medio por la que la acción se expresa. El pensamiento fluye y se expresa a través del pensar, el sonido fluye mediante la música y ésta por medio de los instrumentos y éstos mediante los músicos. El Sentimiento, que es la acción, fluye por la reacción del sentir, lo que nos indica que la reacción es lo que da sentido de vida a la acción que en sí misma es vida.

¿Si la acción en sí misma es vida, por qué necesita un medio de expresión, no es la propia vida una expresión, no tiene sentido propio? Cierto es que la acción es vida y la propia vida es expresión de la creación, el sentido del fluir de un río es expresado por la vida vegetal de su alrededor, por su fauna que se alimenta de lo vegetal y los seres vivos orgánicos y micro orgánicos que moran cerca de él, todo este conjunto forma un hábitat vivo. Así pues, la vida es la reacción que da sentido a la Creación siendo ella misma acción, es el ejemplo a seguir ya que demuestra que no debería haber distancia entre acción y reacción.

En consecuencia, todo aquello que sentimos, sea alegría, tristeza, ansiedad, lujuria o vacuidad no es el sentir en sí mismo sino la reacción por la cual se expresa el sentimiento, es el medio por el cual ese sentimiento vive y que hemos etiquetado uno como tristeza, otro como alegría etc.  Al nombrar cada reacción o expresión del sentir, la estamos limitando como cuando nombramos a un musulmán y a un budista o a un socialista y un nacionalista, siendo todos seres humanos, con lo cual nombrar es limitar y dividir. Así pues, también hemos divido nuestro sentir poniendo etiquetas, esto es tristeza, esto es alegría, esto amor, esto sed, esto es depresión. De esta manera reprimimos la acción del sentimiento.

Como podéis imaginar, es la Mente la que pone nombres y divide el sentimiento para tenerlo controlado, divide la acción para que su control sobre el sentimiento sea más focalizado y no se rebele ni cause problemas, es el "divide y vencerás" famoso usado durante generaciones por miedo a una rebelión unitaria. Entonces cuando tenemos un sentimiento y lo nombramos como tristeza, lo apartamos de la alegría, nos creemos que es sólo tristeza cuando todo es un sentir que si no lo diferenciáramos por nombres, lo entenderíamos como un Todo y cuando se comprende el Todo se funde uno con él, pasando a ser la acción.


Si tenemos claro este funcionamiento intervencionista de la Mente, que divide nuestro sentimiento en pequeños sentires, entendemos pues que tenemos el corazón partido en conceptos mentales y a su vez nuestra Alma también se desorienta, porque el Alma ni sabe ni quiere saber, su único cometido es sentir Amor para madurar. El Alma no entiende de divisiones sólo entiende de unificación, al comunicarle al Alma esto es tristeza, sentirá tristeza como única cuestión, pero si al Alma no le indicáramos ninguna etiqueta desde nuestra Mente, abarcaría la expresión del sentimiento único e incondicional, esto es lo que se debería comprender como Amor.

Es por eso que insisto en sentir, sintamos sin distinción y sin nombrar lo que sentimos, nunca el sentimiento es impuro, lo hace impuro y corrupto el etiquetaje que es el disfraz del miedo a sentir. Dejad fluir lo que sintáis, no in-fluir en lo que sintáis, solo sentir, vuestro corazón si no juega con la Mente, nunca os engañará.

Solo aclarar una cuestión para que no os confundáis con la práctica que os propuse en el anterior Post, el cuaderno de pensamientos es para anotar el pensamiento y al cabo de 7 días ver que sentimiento me propone el pensamiento que anoté para luego sentirlo, comprenderlo y trascenderlo, una vez trascendido se convierte en sentir sin distinción. Con lo cual el cuaderno ayuda a unificar el sentir en un Todo.

¡Recibid un saludo sentido!


Sinoé Sácher.

miércoles, 29 de julio de 2020

EL CAMBIO




Es obvio que, después de todo lo expuesto en posts anteriores, si se ha entendido bien y si se ha integrado bien, se necesita un cambio ya no para avanzar sino para enterrar el sufrimiento y simplemente ser felices de verdad.


Siempre se nos ha dicho, y es cierto, que todo está sujeto a cambios, todo es dinámico y está en movimiento, pero si observamos bien y con atención,nos daremos cuenta de que todos los cambios que ha generado nuestra humanidad van de lo conocido a lo conocido, fijaos en la moda, cada cierto tiempo se vuelve a llevar lo mismo o quizás algo nuevo, pero basado en lo conocido antes y ahora.

Al principio los hombres nos perseguíamos a pie, luego pasamos a perseguirnos a caballo, luego en coche y ahora por internet, ¿ha cambiado algo en profundidad?, no. Esencialmente nos seguimos persiguiendo, por consiguiente esto no es cambiar, si solo cambiamos las formas y no cambiamos los contenidos, estamos igual, permanentes y aunque no lo pueda parecer, sometidos a esta permanencia.

Está manera que tenemos de cambiar sin mover nada profundo, es debida a la necesidad de estar seguros de que el cambio que vayamos a dar será, rentable, seguro, productivo o a mejor, por lo tanto nos pasamos el presente analizando qué posibilidades hay de éxito o fracaso antes de cambiar nada, esto nos mantiene en una mirada hacia el futuro, por lo tanto fuera del aquí y ahora, nos hace calcular un tiempo para ese cambio, cuando va a empezar y cuando va a acabar el cambio, en consecuencia sumisión al factor tiempo y luego a qué ritmo vamos a cambiar, sumisión a más tiempo y además se crea una división entre el ahora y el mañana cuando todo haya cambiado, y ya sabéis, a mayor división, mayor conflicto.

Si necesitamos estar seguros es porque estamos inseguros, y eso que el cambio no va a ser profundo, al final todo se traduce en miedo, miedo al fracaso, miedo al qué dirán de nosotros, miedo a equivocarnos, miedo a cambiar. Entonces como tenemos miedo preferimos no cambiar nada y ¡Virgencita, Virgencita, quédeme como estoy! Y así vivimos, ya cambiarán los otros. En resumen, esta forma de cambiar formas y no contenidos es otro engaño de la mente, que sustituye una barra de sala de fiestas por la misma barra, cambiando de sala de fiestas.

El cambio que deberíamos hacer, según mi entender, es un cambio profundo basado en la liberación de la mente, un cambio de lo conocido a lo desconocido, no basado en analíticas de previsión, sin ningún objetivo concreto más que el propio cambio, sin marcar ritmos, ni tiempos, ni metas. Solo vivenciar la libertad de la mente ya produce un cambio, un vacío extraordinario que nos enseñará la verdad.

No estoy hablando de una catarsis, eso sería un vaciarlo todo para volver a llenar, pero cuando se vuelve a llenar solo se han cambiado las formas, con lo cual no nos sirve para nada. Se trata de vaciar la mente de todas sus perversas estrategias, de todos sus circuitos de dilemas, de todas sus ilusiones e imaginaciones y de todas sus creencias, porque debajo de todo este escombro está, la verdad, la paz y la felicidad.

Un cambio en el que aprendamos instante a instante, un cambio sin rumbo y sin ruta, donde el camino sea el andar, el andar un sentir, el sentir un comprender y el comprender un crear, en definitiva, un cambio creativo hacia lo desconocido porque sólo así no habrá meta ni final.

Solo un cambio de este tipo nos alejará del miedo a vivir limitados, nos hará ver que todo es un presente eterno porque habremos disuelto el pasado y el futuro, con lo cual habremos trascendido el tiempo y la mente se habrá trascendido a sí misma. ¿Os podéis imaginar vivir solo en un presente eterno?, tiene que ser maravilloso experimentar que no hay un antes ni un después sino solo un ahora, está experiencia nos cambiaría toda la perspectiva sobre todos los conceptos que hemos adquirido durante generaciones.

Imaginaos por un momento que no tuviéramos mente, que la mente fuera una entidad satélite de nuestro Ser y que tuviéramos que conquistarla. De entrada no podríamos trazar ningún plan porque sin mente no podríamos pensar un plan, ¿podríamos conquistar la mente sin pensar cómo, cuando, en cuánto tiempo y para qué, sin tener mente? Parece imposible ciertamente. Pero no lo es.

Tenemos un órgano muchísimo más potente que la mente, estoy hablando del corazón estimados lectores, el corazón que debe ser nuestro propio sentir es el que debe tomar la acción de la conquista por medio del Amor, el Amor que no posee ambigüedades ni contradicciones, ni dilemas, ni ideas, ni condiciones y que solo sabe amar es el Gran Conquistador de la Mente, es el que ha de enamorar la Mente y hacerla suya.

Este es el gran cambio, ahora es al revés, ahora es la Mente que tiene conquistado al Corazón, y con sus malabares lo tiene sometido al desamor, al condicionamiento de sus sugestiones y lo tiene condenado al sufrimiento. Sólo hay que darle la vuelta al calcetín y el cambió se dará. Sólo el Corazón puede transformarlo todo, la Mente sólo juega a la seducción, el Amor es el camino de nuestra salvación.

Para que se me entienda, no me estoy refiriendo al amor convencional al que estamos acostumbrados. ¿Cuántos de nosotros estaríamos en disposición de amar a nuestra expareja cuando ella ya no nos ama?, muy pocos de nosotros. Me estoy refiriendo al Amor incondicional de Ser a Ser, solo ese es el Amor que nos puede cambiar.

¡Recibid un conquistador saludo de Amor!



Sinoé Sácher.






LA ECUANIMIDAD

LA ECUANIMIDAD En estos últimos tiempos está muy de moda la equidistancia, palabra bastante usada en ámbitos políticos refiriéndose, si no...