miércoles, 29 de julio de 2020

EL CAMBIO




Es obvio que, después de todo lo expuesto en posts anteriores, si se ha entendido bien y si se ha integrado bien, se necesita un cambio ya no para avanzar sino para enterrar el sufrimiento y simplemente ser felices de verdad.


Siempre se nos ha dicho, y es cierto, que todo está sujeto a cambios, todo es dinámico y está en movimiento, pero si observamos bien y con atención,nos daremos cuenta de que todos los cambios que ha generado nuestra humanidad van de lo conocido a lo conocido, fijaos en la moda, cada cierto tiempo se vuelve a llevar lo mismo o quizás algo nuevo, pero basado en lo conocido antes y ahora.

Al principio los hombres nos perseguíamos a pie, luego pasamos a perseguirnos a caballo, luego en coche y ahora por internet, ¿ha cambiado algo en profundidad?, no. Esencialmente nos seguimos persiguiendo, por consiguiente esto no es cambiar, si solo cambiamos las formas y no cambiamos los contenidos, estamos igual, permanentes y aunque no lo pueda parecer, sometidos a esta permanencia.

Está manera que tenemos de cambiar sin mover nada profundo, es debida a la necesidad de estar seguros de que el cambio que vayamos a dar será, rentable, seguro, productivo o a mejor, por lo tanto nos pasamos el presente analizando qué posibilidades hay de éxito o fracaso antes de cambiar nada, esto nos mantiene en una mirada hacia el futuro, por lo tanto fuera del aquí y ahora, nos hace calcular un tiempo para ese cambio, cuando va a empezar y cuando va a acabar el cambio, en consecuencia sumisión al factor tiempo y luego a qué ritmo vamos a cambiar, sumisión a más tiempo y además se crea una división entre el ahora y el mañana cuando todo haya cambiado, y ya sabéis, a mayor división, mayor conflicto.

Si necesitamos estar seguros es porque estamos inseguros, y eso que el cambio no va a ser profundo, al final todo se traduce en miedo, miedo al fracaso, miedo al qué dirán de nosotros, miedo a equivocarnos, miedo a cambiar. Entonces como tenemos miedo preferimos no cambiar nada y ¡Virgencita, Virgencita, quédeme como estoy! Y así vivimos, ya cambiarán los otros. En resumen, esta forma de cambiar formas y no contenidos es otro engaño de la mente, que sustituye una barra de sala de fiestas por la misma barra, cambiando de sala de fiestas.

El cambio que deberíamos hacer, según mi entender, es un cambio profundo basado en la liberación de la mente, un cambio de lo conocido a lo desconocido, no basado en analíticas de previsión, sin ningún objetivo concreto más que el propio cambio, sin marcar ritmos, ni tiempos, ni metas. Solo vivenciar la libertad de la mente ya produce un cambio, un vacío extraordinario que nos enseñará la verdad.

No estoy hablando de una catarsis, eso sería un vaciarlo todo para volver a llenar, pero cuando se vuelve a llenar solo se han cambiado las formas, con lo cual no nos sirve para nada. Se trata de vaciar la mente de todas sus perversas estrategias, de todos sus circuitos de dilemas, de todas sus ilusiones e imaginaciones y de todas sus creencias, porque debajo de todo este escombro está, la verdad, la paz y la felicidad.

Un cambio en el que aprendamos instante a instante, un cambio sin rumbo y sin ruta, donde el camino sea el andar, el andar un sentir, el sentir un comprender y el comprender un crear, en definitiva, un cambio creativo hacia lo desconocido porque sólo así no habrá meta ni final.

Solo un cambio de este tipo nos alejará del miedo a vivir limitados, nos hará ver que todo es un presente eterno porque habremos disuelto el pasado y el futuro, con lo cual habremos trascendido el tiempo y la mente se habrá trascendido a sí misma. ¿Os podéis imaginar vivir solo en un presente eterno?, tiene que ser maravilloso experimentar que no hay un antes ni un después sino solo un ahora, está experiencia nos cambiaría toda la perspectiva sobre todos los conceptos que hemos adquirido durante generaciones.

Imaginaos por un momento que no tuviéramos mente, que la mente fuera una entidad satélite de nuestro Ser y que tuviéramos que conquistarla. De entrada no podríamos trazar ningún plan porque sin mente no podríamos pensar un plan, ¿podríamos conquistar la mente sin pensar cómo, cuando, en cuánto tiempo y para qué, sin tener mente? Parece imposible ciertamente. Pero no lo es.

Tenemos un órgano muchísimo más potente que la mente, estoy hablando del corazón estimados lectores, el corazón que debe ser nuestro propio sentir es el que debe tomar la acción de la conquista por medio del Amor, el Amor que no posee ambigüedades ni contradicciones, ni dilemas, ni ideas, ni condiciones y que solo sabe amar es el Gran Conquistador de la Mente, es el que ha de enamorar la Mente y hacerla suya.

Este es el gran cambio, ahora es al revés, ahora es la Mente que tiene conquistado al Corazón, y con sus malabares lo tiene sometido al desamor, al condicionamiento de sus sugestiones y lo tiene condenado al sufrimiento. Sólo hay que darle la vuelta al calcetín y el cambió se dará. Sólo el Corazón puede transformarlo todo, la Mente sólo juega a la seducción, el Amor es el camino de nuestra salvación.

Para que se me entienda, no me estoy refiriendo al amor convencional al que estamos acostumbrados. ¿Cuántos de nosotros estaríamos en disposición de amar a nuestra expareja cuando ella ya no nos ama?, muy pocos de nosotros. Me estoy refiriendo al Amor incondicional de Ser a Ser, solo ese es el Amor que nos puede cambiar.

¡Recibid un conquistador saludo de Amor!



Sinoé Sácher.






domingo, 26 de julio de 2020

AUTOSABOTAJE






TIEMPO Y MENTE

Aprovechando la divina oportunidad que nos ofrece el alumbramiento de la verdad, una vez hemos conseguido apartar lo analítico y lo reaccionario sobre el hecho en sí mismo, nos damos cuenta que la verdad asoma la cabeza en un instante impermanente al no estar en un tiempo psicológico o mental, está en un no Tiempo, por lo tanto más allá del Tiempo cronológico y de la Mente mecánica.

Es evidente que es necesario nuestro Tiempo cronológico para nuestra vida mecánica y cotidiana, tenemos horarios por todas partes que condicionan nuestros movimientos y espacios de los cuales estamos obligados a sacar el mayor rendimiento posible, a todo esto y a algunas cosas más, lo llamamos vida. Asumamos pues que nuestra vida es mecánica, rutinaria y dependiente.

Luego, nos inventamos aquello que llamamos descanso, ¡pero ojo!, el descanso también tiene un horario, con lo cuál no salimos de lo dependiente, no descansamos en absoluto, lo único que hacemos es cambiar de actividad o poner el foco mental en otra cuestión también limitada en Tiempo, está claro que el descanso no es verdad, sino una invención mental que nos hace creer que nos aquietamos y descansamos sintiendo libertad, cuando no se puede ser libre si se pasa de una dependencia a otra.

Y por si fuera poco, nos inventamos otro gran descanso al que le llamamos vacaciones, ¡pero ojo!, organizadas, con horarios, Tiempos de playa, Tiempos para la compra y Tiempo para distraerse y ya no hablemos de si tenemos que coger vuelos o vamos con niños de los cuales dependemos y encima decimos que dependen de nosotros. Es evidente que nuestra mente nos sigue engañando mientras la frase del día es "no tengo Tiempo". ¡Disculpen! Es de lógica que digamos que no tenemos Tiempo, porque el Tiempo nos tiene a nosotros.

Si observamos lo escrito anteriormente, nos damos cuenta que nuestra Mente siempre nos quiere engañar con escapes y sustituciones, y aun así la etiquetamos como "nuestra Mente" como si la poseyéramos, cuando está demostrado que es ella la que nos posee, con lo cual nos seguimos engañando, también nos creemos poseedores de la verdad y también decimos "este es mi Tiempo", en realidad no poseemos nada, ni Tiempo, ni Verdad, ni Mente.

Si poseemos sometemos y si nos poseen somos sometidos, ¿dónde está la libertad?, por el momento no la vemos por ninguna parte, pero en cambio vamos en su búsqueda, no para gozarla sino que viendo nuestros antecedentes, somos incluso capaces de querer poseer la libertad, luego dejaría de ser libertad, ¿cómo se podría entender una libertad poseída?, una libertad que no es libre en sí misma es una falsedad.

Así pues, ni somos libres, ni tenemos tiempo, ni tenemos mente, ni descanso. ¡Qué triste!, no nos puede entonces sorprender que nuestra vida, de seguir así, sea un sufrimiento continuo complejo de darle la vuelta. Pero no imposible.

En cuanto a la Mente

"De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos".
-Jesús de Nazaret-

Para salir de este sometimiento, hay que entender que la Mente aunque nos someta tiene sus puntos débiles, lo cuales debemos aprovechar para revertir el proceso, pero nunca nuestro objetivo debe ser poseerla, la Mente es una entidad creada por el cerebro y es independiente, hay que saber usarla y aquietarla, ser fuertes de corazón para que no nos engañe, separar los pensamientos unos de otros, crear vacíos de Mente entre imágenes y pensamientos, con la ayuda de la respiración airearla y volverla inocente como la de un niño y despejada de condicionamientos y analíticas, no permitirle que nos evada del presente sea amargo o dulce, debemos amar nuestra mente para que ella se libere de ella misma, no hay técnicas ni métodos para conseguir esto, sería condicionarla aún más, lo único que hay que hacer es observar, tener voluntad y volver a tener la Mente de un niño, o sea pura.

En cuanto al Tiempo

Siempre he dicho que el Tiempo se creó para evolucionar, sin Tiempo no hay evolución, ni movimiento, ni espacio. El creador del Tiempo fue la Mente para así poder medir su propia evolución, pero visto está que este Tiempo físico que ella misma creó, la ha saboteado por completo y la ha hecho esclava de su propia evolución afectando, como es evidente, a nuestra vida. Luego la Mente también es poseída por el Tiempo y los dos a su vez nos poseen.

Para escapar de este abordaje, la Mente se evade del presente yendo al pasado para recordar su esencia y vuelve al presente para modificarlo en el futuro, así es como la mente se sigue engañando, pero sigue sin liberarse del Tiempo. Este vaivén de la Mente es movimiento y este movimiento crea un espacio, o sea una división, es decir conflicto.

Por eso es tan importante liberar la Mente de lo dicho anteriormente y además del Tiempo, en este caso psicológico más que cronológico. Del Tiempo físico o cronológico es complejo librarse por compromiso social, pero del Tiempo psicológico es posible siempre y cuando nos centremos al máximo en el presente, en el aquí y el ahora, en vivir la experiencia sin creer en ella, en no conocer sino experimentar instante a instante sin acumulación porque la acumulación implica Tiempo y Espacio, justo de lo que nos queremos liberar.

Cuando la Mente sea capaz de liberarse de sí misma, será capaz de percibir en el no tiempo, la Verdad, la Paz, el Amor, la Comprensión y la propia Libertad porque estará en el eterno presente, el resto es ilusión, evasión, esperanza, limitación y sufrimiento.

¡Un intemporal saludo!







Sinoé Sácher.

miércoles, 22 de julio de 2020

LA VERDAD

"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio"
-Joan Manuel Serrat-

Así es, como dice la canción de Serrat, la verdad es lo que es, si es triste o alegre es solo un punto de vista sobre la verdad, una valoración con la intervención de la mente en el sistema emocional, nunca un punto de vista, valoración u opinión es la verdad puesto que está sujeto a condicionamientos, intereses, presiones o recuerdos.

La pura y única verdad es el hecho en sí mismo, limpio y tal como es, sin corrupciones ni alteraciones, podemos sentirnos tristes o alegres por el hecho, eso es siempre una reacción frente al hecho. Frente a un hecho sólo pueden suceder tres cosas: reacción, evasión y aceptación, ninguna de las dos primeras son el hecho, por lo tanto no son la verdad y la aceptación total tampoco lo es, pero si es la puerta a la verdad.

Esto no quiere decir que una reacción a un hecho, sea alegre, triste o violenta no sea cierta ni verdadera, el propio reaccionar es en sí mismo un hecho y es verdad pero es otra verdad producto de mi observación ante otro hecho inapelable. Lo mismo ocurre si me evado para intentar eludir el hecho, esta misma evasión es también un hecho que me llevará a otros hechos.

Por lo tanto, al evadirme o al reaccionar se establece una brecha entre el observador y lo observado, una distancia entre el sentir y el hecho, la distancia es tiempo y división, lo temporal nos lleva al sufrimiento y la división al conflicto ya que tanto uno como otra se alejan del presente y por lo tanto de la verdad. Al aceptar el hecho, sin intervención mental, instantáneamente afora la verdad.

La verdad es impermanente e intemporal, vive a cada instante, lo que aquí y ahora es verdad en poco tiempo ya no lo es, lo fue, ahora solo es un recuerdo de la verdad, es por eso que es muy importante vivir el instante a consciencia y sin interferencias porque estaremos viviendo la verdad.

Estando a 20 grados centígrados y con una humedad relativa del 30%, habrán personas que dirán -hace frío- y otras -hace calor-, nada de lo que han dicho es verdad, la única verdad es que estamos a 20 grados y 30% de humedad, el resto es una sensación sobre el hecho verdadero. Si empiezan a discutir los que dicen que hace frío con los que dicen que hace calor, entrarán en un conflicto absurdo que no les conducirá a nada positivo, en cambio si dicen -siento frio- o -siento calor-, aunque sea una reacción frente a la verdad, por la vía del respeto y la compresión seguro que ya no se discute, porque lo que se siente es indiscutible, siendo también una verdad impermanente en cada uno de los protagonistas.

Observémonos ahora cuando sentimos júbilo o alegría, tenemos la necesidad de expandirla y compartirla y eso está muy bien, pero también estaría muy bien que nos limitásemos primero a observarla en nuestro interior, a ver qué progreso tiene, saber de dónde procede, qué órganos activa en nuestro Cuerpo Físico, es decir, aprender de esa sensación, comprenderla, contemplarla y fundirse con ella, será entonces cuando veremos la verdad de esa alegría.

Es evidente que nos satisface más sentir la alegría que no por ejemplo tristeza, pero el método para encontrar la verdad en lo que sentimos es el mismo, integrar el observador y lo observado sin intervenciones mentales, lo cual nos llevará a saber de la verdadera tristeza.

Pero claro, durante generaciones nos han enseñado y nos siguen enseñando que, hay que escapar de lo triste, de lo violento, de lo desagradable, de los celos, del dolor, del sufrimiento y de todo lo que nos siente mal, hay que poner remedio lo antes posible, nos han enseñado a eludir, nos han enseñado en esto es bueno y esto es malo en vez de enseñarnos que todo forma parte del mismo Todo.

Pero a su vez, nos incentivan con películas, obras teatrales, videojuegos, programas veneno en tv, manipulaciones día tras día que nos inundan de violencia, desamor, envidia, celos, corrupción etc. ¿En qué quedamos, hay que escapar o no hay que escapar? Pues no. No hay que escapar de lo que no nos gusta sino que hay que vivirlo comprenderlo y de esta manera la verdad será pura.

También de muy pequeños se nos enseña a mentir y a aparentar, la primera mentira que nos colocan es "¡niños, a dormir que vienen los Reyes Magos!" y luego se nos castiga si mentimos, creando así un conflicto innecesario, todo esto está muy lejos de la verdad. ¿Cómo vamos a encontrar la verdad, si se nos educa en el engaño?

La verdad se encuentra en la Nada, vive en el intervalo que existe entre pensamiento y pensamiento, entre la inhalación y la exhalación y en la comunión del observador con lo observado.

Se nos educa en creer y no en saber, se nos conduce a competir y no a vivir, se nos aparta de la verdad porque ella no tiene remedio y se nos están vendiendo remedios para todo y especialmente para no sentir dolor, si una enfermedad tiene remedio esa enfermedad no es verdad y si es verdad no tiene remedio, si una relación de pareja se ha acabado y es verdad, no tiene remedio y si lo tiene es verdad que no se ha acabado.


"la verdad es siempre lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés"
-Antonio Machado-

¡Recibid un verdadero saludo!


Sinoé Sácher.

jueves, 16 de julio de 2020

LA DISOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS





Estimados lectores, después de abordar la Paz y entender que su hallazgo se basa en la disolución de los conflictos de orden interno, no podía obviar el daros unas pautas para no generar conflictos y disolver los que estén en vigor.


Un conflicto es un golpe entre dos partes opuestas, un pleito entre dos polaridades creando un desequilibrio entre lo más y lo menos, entre lo que soy o es y lo que debería ser, entre que siento y que pienso, entre que digo y que me callo y así podríamos seguir y nunca acabaríamos.

Primero hay que identificar los conflictos existentes en el Ser, los anotaremos en un papel describiéndolos uno por uno, esto es de gran ayuda porque al escribirlos y detallarlos, los exteriorizo y los acepto. Al aceptarlos sin condiciones, sin reservas ni opiniones estaremos en disposición de comprenderlos en toda su amplitud, no estoy hablando de justificarlos ni de juzgarlos sino simplemente de comprender cada conflicto en sí mismo.


Por ejemplo:

"mi pareja y yo hemos acabado nuestra relación después de 7 años de convivencia, es muy reciente y sufro porque la echo mucho de menos, ella no quiere contacto conmigo, por más que insisto no quiere saber nada de mí, no sé qué pensar, los recuerdos me hacen daño, no sé si ella me dejó o fui yo que la dejé y además me han llegado noticias de que está con otra persona, ¿cómo ha sido capaz de dejarme por otra?".


Es evidente que está persona tiene un conflicto emocional, es de lógica que sienta un dolor o un duelo, pero fijaos que la echa de menos, echar de menos desde la emoción es demostrar carencia y eso atrae más carencia, necesita a su pareja, sin ella no es nada y eso es falta de autoestima, luego insiste e insiste en hablar con su ex pareja y le es imposible, esto le crea ansiedad y desesperación, y añade que está con otra persona y lo tacha de inaceptable - ¿qué le dará la otra persona, qué no le haya dado yo? - siente celos y seguramente se dirá que los celos son demostración de amor.

Anotemos:

carencia y necesidad de la otra persona para ser uno mismo, falta de autoestima, ansiedad y desesperación y celos. Todo esto produce un sufrimiento al que le sumamos el dolor lógico pero pasajero. Si este personaje en vez de encarar la situación con aceptación, se evade bebiendo o fumando o usa medios para desinhibirse como caer en manos de cualquier gurú, salvador o creencia que lo quiera captar, entrará en un conflicto mayor porque encima estará manipulado.Si por el contrario, acepta sus conflictos sin juzgarlos, sin manipularlos con la mente y acepta el respeto a el mismo y a su pareja por su decisión de abandonarlo, comprenderá el conflicto, si acepta y realmente ama a su ex pareja la dejará en Paz, porque amar es liberar, es aceptar y es comprender y vivir la experiencia que se nos presente. Entonces verá que es una gran oportunidad para crecer el solo y cultivarse, verá que es auto suficiente en su vida, no se engañará y resolverá el conflicto con duelo y sin sufrir. Estará preparado para otra relación pero ya basada en compartir felicidad.

Uno de los motivos por el cual nos cuesta resolver el conflicto, es porque nos pensamos que el conflicto es como una corriente externa, es como una bacteria externa que ahora la tomo y luego la dejo, lo mismo ocurre con el sufrimiento o el amor, nos pensamos que existen fuera de nosotros y que en un momento dado me contagio de ello, cuando esto no es así.

Si yo amo, yo soy el amor, si yo sufro, yo soy el sufrimiento, si siento ira, yo soy la ira y así sucesivamente, ni la ira ni el amor ni el sufrimiento son nada por si solos si yo no les doy vida, por lo tanto Yo soy todo eso. Esto importante recalcarlo a la hora de resolver un conflicto porque si Yo soy uno con el conflicto, significa que lo he comprendido y solo al comprenderlo, por si sólo irá desapareciendo.

Otra manera de resolver el conflicto es potenciando en lo que quiero resolver el propio opuesto, nada es absoluto y con lo cual en el odio, si buscamos bien, habrá seguro una brizna de amor, en un despido de un trabajo, si buscamos bien, habrá una oportunidad de crecer. Hay que buscar siempre en la cara de la moneda el camino hacia la otra cara, potenciémoslo.

Una vez tengamos nuestro conflictos resueltos estaremos en Paz, mejor dicho seremos Paz, y deberemos tener precaución para no crear conflictos nuevos, será bastante fácil porque ya partimos de la Paz, solo hay que mantenerla.


¡Un saludo desde la otra cara de la moneda!



Sinoé Sácher.

jueves, 9 de julio de 2020

! HAYA PAZ ¡



¡HAYA PAZ!

Sería fantástico y maravilloso que tuviéramos un planeta, o aquello a lo que llamamos mundo, donde reinara la Paz.

En general los seres humanos pensamos que la paz es la no violencia, la ausencia de guerras, la ausencia de discusiones o debates, sin ir más allá, el no conflicto. Está bien pensado, con la ausencia o limpieza de todo lo dicho anteriormente la Paz saldría a flote, no haría falta nada más, ni nadie que luchara por ella, ni esos ejércitos que dicen estar concebidos para mantener la Paz yendo armados, ni el premio Nobel de la Paz tendría sentido, es penoso y triste que se premie una gestión para que haya Paz cuando ella misma es un estado natural.

La Paz era el estado natural de Ser antes de que se impuso el conflicto, y siempre estamos hablando de buscar y conseguir la Paz, ¿cómo vamos a conseguir algo que ya existe por si sólo?, esta propia búsqueda de la Paz sigue creando conflicto, grandes Estados quieren imponer la Paz a otros Estados que están en guerra, ¿imponer?, ¡donde haya dictadura hay que imponer democracia! ¿imponer?, queriendo la Paz por este camino soló seguiremos en el continuo conflicto.

Lastimosamente no conocemos la Paz, sabemos de su existencia, queremos conseguirla, decimos que la fomentamos pero sólo es una idea o un pensamiento para nosotros. Deberíamos preguntarnos que es verdaderamente la Paz, si un estado del Ser, una situación energética o quizás una sensación. Cuando tengamos respuesta, lo siguiente es tratar de ver si tenemos recuerdo en nuestra vida de haber experimentado el hecho que nos hemos respondido. Seguramente nos sorprenderemos porque hemos vivido pocos y cortos estados que nos recuerden a lo que nos han contado lo que la Paz es.

Para saber realmente lo que es la Paz, es totalmente necesario experimentarla, vivirla y comprenderla, si no, nos quedaremos con la idea mental de lo que creemos que es, pero como os he dicho en muchas ocasiones, las cosas no son lo creemos que son sino lo que sabemos que son.

Sabemos que el mundo es una extensión de nosotros mismos, somos el mundo, sin nosotros el mundo no tendría ningún sentido, esto es como una empresa; una empresa por sí sola es meramente un CIF, las empresas son las personas que la componen cada una en su cometido cuya suma da el perfil y la esencia de la misma empresa. Pues así funciona el mundo, cada uno de nosotros tiene un cometido y la suma de los mismos conforma el mundo, pero hay una diferencia con la empresa, no hay una dirección para obtener una finalidad conjunta, lo que hay son grandes necios en manos de otros necios que manipulan nuestros cometidos personales para su propio interés, y cuando hay manipulación hay conflicto y si hay conflicto no puede haber Paz.

Para experimentar la Paz hay que liberar el conflicto en nuestro propio interior, ardua tarea puesto que al ser duales el conflicto está servido, "soy esto y quiero ser aquello", "debo hacer esto pero quiero también hacer lo otro", "si hago lo que siento, se enfadarán este, ese y aquel", "si digo lo que siento no va a gustar" y un sinfín de situaciones mentales que nos mantienen en un permanente combate de ideas, opiniones e intereses. Todo esto nos aleja de la Paz, por eso la anhelamos.

Nuestra guerra interna se refleja en el mundo externo, genera más y más conflicto y ese propio conflicto externo genera más conflicto interno, ¿no es esto un bucle negativo?, ciertamente que si. Somos expertos en expandir lo conflictivo porque es más cómodo que gestionarlo en nuestro interior, nos han enseñado a que cuando hay un conflicto interno, llámese patología, enfermedad o inestabilidad hay que resolverlo de inmediato, hay una pastilla y un tratamiento médico para cada conflicto, solo hay que acudir a la medicina y zas! de un plumazo se erradicó el conflicto.

¡Pues no! El conflicto sigue ahí, solo está dormido y sigue ahí porque el tratamiento no ha resuelto realmente el problema, sino sus consecuencias y el malestar que nos producía, ok ya no tengo malestar y que bien que estoy, pero mi conflicto sigue y se despertará en cualquier momento que me encare a una situación externa que lo reviva. Esta tampoco es la verdadera Paz sino una anestesia.

La verdadera Paz yace bajo nuestros propios escombros llamados creencias, pensamientos limitantes, ilusiones, pretensiones, competencias y todo lo que sea un simple etiquetaje sin contenido alguno. Hasta que no limpiemos nuestra propia casa, o sea nuestro Ser, no veremos la Paz que se esconde bajo esa alfombra. Si en una casa somos tres viviendo en ella y cada uno limpia su habitación y una parte de los lugares comunes, la casa quedará limpia en su totalidad. Pues el mundo quedaría limpio si nuestro Ser estuviera limpio y aforaría la Paz que siempre ha existido.

¡Por favor, dejemos de buscar la Paz, limpiemos nuestro Templo y florecerá!


¡Un pacífico saludo!


Sinoé Sácher.


miércoles, 8 de julio de 2020

LUZ / CONTEMPLAR




Contemplar

Este lumínico hecho, es un hecho paralelo y que acompaña al proceso de aprender y comprender, es la Luz que integra todo el proceso al fundir el Ser con lo aprendido y comprendido, al observador con lo observado incluso si nos observamos a nosotros mismos.

Es el hecho que sublima y culmina la observación al integrarse y templarse formando una unidad. En la misma palabra está "templo" indicando el sagrado lugar donde radica nuestra esencia y "con" indicándonos la comunión entre el observador y lo observado.

"Somos templo del Dios viviente" (2 Corintios - 6), esta frase nos aclara perfectamente que somos Dioses en potencia y nuestra andadura por la existencia es el Templo de esa Deidad.
Por lo tanto, todo lo viviente es también Templo Divino, no sólo el Ser Humano sino el resto de la creación.

En consecuencia, cuando observemos una planta, sin prejuicios, sin valoraciones, sin mente, sin corrupción, ni creencia, ni opinión, la estaremos observando desde nuestro Templo limpio y estará la planta en disposición de ser observada en toda su profundidad, se establece entonces una comunión de Templo a Templo, esta integración es Contemplar.

Es evidente que, no siendo fácil, es más fácil contemplar una planta que establecer contemplación con otro Ser humano, la planta no tiene una mente que deba limpiar y por eso el camino es más ligero. Pero, ¿qué ocurre cuando queremos contemplar a un ser querido?, es más, ¿qué ocurre si nos auto contemplamos?, cada vez el proceso es más arduo, pero también más productivo.

Entre seres queridos

Antes de empezar a contemplarse, hay que hacer una limpieza de mente para eliminar interferencias de prejuicios, valoraciones y pequeñas rencillas que puedan haber, en definitiva, tiene que estar todo perdonado entre ambos, el camino ha de ser de corazón a corazón, es por eso que la mente no ha de intervenir, de lo contrario nos quedaremos en un simple mirar, en un simple punto de vista muy superficial y muy poco auténtico.

Meditación Atma-chintana

Podemos meditar antes de dicha contemplación para acceder a un estado relajación sobre todo mental, también física y al abrir los ojos procuraremos seguir en ese estado, llegarán a la mente pensamientos, recuerdos, imágenes, informaciones, de todo un poco, pero los iremos apartando uno por uno, sin valorarlos, solo ordenando que se desplacen. Un método para centrar la mente en un solo punto evitando su desvío, es usar un Mantra corto, concreto y potente, este Mantra ha de ser una palabra que aparte nos lleve a la contemplación, lo usaremos mental y progresivamente hasta que consignamos la contemplación mutua y podamos hacerlo sin el Mantra, es una cuestión de práctica. Recomiendo este Mantra:
So ham
Al inhalar: sooooo
Al exhalar: hammm
Probad la experiencia de la contemplación entre seres queridos, os daréis cuenta de la fusión y la integración que eso produce.

Auto contemplación

Si subimos el listón un poco más, podremos llegar a auto contemplarnos, esto nos llevará a una integración con nosotros mismos a la que generalmente no estamos preparados porque no nos interesa en general lo más mínimo. Nuestra mente prodigiosa se encarga de buscar siempre nuestro confort, a base de engaños, evasiones, e ilusiones, no quiere encarar verdades dolorosas y nos aparta de todo auto conocimiento y auto contemplación.

Ayuda del doble Etéreo

La mejor fórmula para contemplarnos a nosotros mismos es mediante el desplazamiento del Cuerpo Etéreo, esto lo conseguiremos mediante meditación guiada, profunda y práctica. Nuestro doble Etéreo se pondrá frente a nosotros y nos contemplará y nosotros a él, somos parte de la misma unidad y esto facilita mucho las cosas, pero cuando nos enfrentemos a nuestros miedos, a nuestro ego y a nuestros criterios, de entrada tendremos un cierto shock, necesario para identificar que cuestiones debemos trascender, conforme las vayamos trascendiendo, nuestra auto contemplación por este medio será cada vez más limpia.

En resumen, este proceso de luz que conforman el aprender, el comprender y luego el contemplar, es el camino hacia la integración del Todo. Aprendo a escribir, comprendo lo escrito y luego contemplo mi obra, es toda una magnífica fusión.

 

¡Un saludo contemplativo!


Sinoé Sácher.

Imágenes cedidas por @nitnegra


LA ECUANIMIDAD

LA ECUANIMIDAD En estos últimos tiempos está muy de moda la equidistancia, palabra bastante usada en ámbitos políticos refiriéndose, si no...