Dos temas conocidos en nuestra vida diaria pero no tan fáciles de aplicar a nuestra existencia, son dos actitudes antagónicas puesto que la impaciencia corta el fluir natural de las acciones y sus consecuencias mientras que la paciencia da vida a la fluidez.
La paz - ciencia
Etimológicamente la paciencia es la ciencia de la paz (paz-ciencia), pero que es la paz? La paz procede de la "pax" romana cuyo significado histórico se atribuye al pacto antes de una intervención bélica, si hay acuerdo no hay batalla y por lo tanto habrá paz, en este caso sería el triunfo de la diplomacia pero adaptado al crecimiento personal la paz es el pacto con uno mismo, es acordar con nuestro ser la coherencia entre pensamiento, emoción y acto.
Cuando estos tres aspectos de nuestro ser están equilibrados podemos decir que estamos en paz con nosotros mismos y siendo así mantendremos esa paz con el resto de la humanidad ya que lo que encontramos fuera de nuestro ser es siempre un reflejo de nuestro interior, ahí radica esta ciencia, la ciencia de la paz, la paciencia y de esta forma todo fluirá al ritmo adecuado.
El fluir
El fluir es el ritmo natural de cada elemento creado o por crear, es un ritmo que no deberíamos nunca alterar ya que produce consecuencias nocivas para nuestro ser descentrándonos completamente.
Todo se basa en el presente eterno y en el ritmo natural, en vivir el instante poderoso sin alterar nada pensando que todo lo que ocurre es por una causa y el instante es su consecuencia, así que debemos dejar de lado las preocupaciones para pasar a las ocupaciones, dejar de lado los recuerdos para pensar en los acuerdos y también no pensar en el mañana acelerando las cosas sino pensar en el hoy sin ansiedad, estas son las bases del fluir y las bases de la vida intensa, el resto forma parte del no ser.
Recordar puede provocar dos cosas: si recordamos cosas agradables es porqué nos faltan en el presente y si recordamos cosas desagradables es porqué aun no las tenemos trascendidas por lo tanto ni en un caso ni en otro estamos viviendo el presente y con lo cual estamos fuera de toda fluidez. Lo mismo ocurre al pensar en el futuro creando expectativas, ilusiones y nubes mentales que nos producen ansiedad, una de las patologías mas en boga en nuestros días.
Conclusión y practica
La paciencia es la ciencia de la paz y nos conduce al fluir natural de todo lo creado y lo que está por crear.
Vivir el instante es estar en nuestro centro y en él está la fluidez.
Intentar no recordar sino acordar con ocupaciones y en vez de pensar en el futuro decretad desde el presente porqué en él se encuentra el poder del fluido universal.
Yo soy el instante divino que todo lo puede.
Yo domino mi presente eterno creador de mis causas y mis consecuencias.
Fluid con paciencia amigos!
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