jueves, 29 de octubre de 2020

INTELECTO / INTELIGENCIA

 



La inteligencia suele confundirse con la intelectualidad o el intelecto, aclaremos la diferencia. El intelecto es la parte Mental que se dedica a acumular conocimientos continuamente, la mayoría de los cuales son innecesarios para la vida diaria. Es el poder cognitivo necesario para almacenar información, el tema es que lo tenemos sobrecargado porque tenemos ansía de conocerlo todo, no siendo necesario.

Es evidente que sin intelecto no habría inteligencia, pero para una inteligencia sana y fluida el intelecto ha de estar sano, esto quiere decir varias cosas:


-que sólo conozca lo que sea necesario en cada momento e instante a instante.
-que lo conocido y una vez usado lo deseche y no lo de más importancia.


Estás dos premisas son las que nos permitirán gozar de un intelecto fresco y siempre dispuesto a engullir algo nuevo.

La inteligencia en sí misma

La inteligencia es la comunión entre el intelecto y el alma, cuando siento lo que conozco a través de vivir la experiencia, es cuando equilibro Mente y Alma y cuando comprendo lo que siento es cuando voy más allá del intelecto, porque ya no conozco, ahora sé, y cuando sé ya no necesito creer. Este proceso es llamado Inteligencia.

Pongamos un ejemplo: "leo un libro sobre electrónica, el hecho de leerlo me proporciona un conocimiento técnico sobre la materia, métodos, usos, etc. Esto lo almacena rápidamente el intelecto, cuando acabo el libro, si no paso a la práctica, debería desechar la información progresivamente, pero si paso a la práctica experimental el intelecto se comunica con mi Alma para sentir la experiencia, una vez vivida esta, ya no debo decir conozco esto, sino esto lo sé y como ya lo sé, ya no lo creo y al no creerlo, ya está integrado en mi Ser y ya no lo devuelvo al intelecto. Esto es inteligencia.

Tomar consciencia

En general no somos conscientes de este proceso, unas veces porque desde que se acumuló el conocimiento hasta que se puso en práctica ha pasado mucho tiempo y está muy espaciado, otras porque en vez de ir desde el intelecto hasta el Alma, vivimos la experiencia sin tener conocimiento previo de la misma, es cuando vamos directamente al saber. En esta última situación es cuando nos cuesta razonar lo vivido porque lo queremos pasar por el intelecto y no es posible, eso no significa que no se comprenda sino al contrario, todo lo vivido es una compresión directa a la cual no estamos acostumbrados, estamos a dados a razonar, no siendo lo mismo que comprender.

Así pues, la inteligencia es un proceso, ni es un don ni una capacidad, ser inteligente es saber cultivar el proceso y tomar consciencia de él. Dicho esto, la inteligencia puede ser usada en pro de uno mismo o de los demás y también en contra de todo, hay que ser muy inteligente tanto para preparar un artefacto explosivo y llevarlo a cabo, como para poner en práctica cualquier tesis aprendida. Es por eso, que ni el intelecto ni la inteligencia tiene relación con los actos, sino que el pensamiento y el pensar en sus diversas formas son los causantes de todo.

Recomiendo pues, cultivar el arte de pensar, mantener fresco el intelecto, procesar la inteligencia para el equilibrio de alma y mente y si experimentamos antes de conocer, mejor no razonarlo en demasía, aunque se pueden buscar las causas de dicha experiencia.

¡Recibid un inteligente saludo!


Sinoé Sácher.

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