Sinoé

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sábado, 19 de julio de 2014

EVOLUCIÓN, DOLOR, SUFRIMIENTO Y DESTINO






Estimados/as lectores/as, una vez más mirando hacia lo alto, me inspiro para compartir con vosotros mi humilde opinión sobre este tema, ya que la evolución existe desde mucho antes que existiera el ser humano y por supuesto el mismo hombre.

La evolución es una ley universal, cuyo mecanismo es ajustar. La vida humana en fase Hombre es sufrimiento físico provocador del desarrollo de nuestra inteligencia, para buscar por medio de ella un bálsamo para que comprendamos, que todo lo acontecido en el mundo hasta este instante, ha sido y es, completamente necesario, solo que nuestra deficiencia intelectual, no nos permite comprenderlo así, pero dicha deficiencia es también necesaria, pues es debido a ello que sufrimos más, y el sufrimiento nos obliga a progresar.

La inteligencia es también la creadora del dolor espiritual, y este a su vez, busca un consuelo en la sabiduría, que es justamente lo que nos hará comprender el destino, pues solo la comprensión del destino puede conducirnos a la libertad, a la redención; quiero decir con esto, que mientras no seamos sabios y virtuosos, el sufrimiento seguirá siempre siendo una necesidad.

Por lo tanto, es inútil el empeño del hombre en querer eliminar el sufrimiento, sin antes abolir sus causas, que son la ignorancia, el vicio y el egoísmo. El dolor económico, político y fisiológico por el que actualmente atraviesa la humanidad, es hijo de nuestra ignorancia, o sea, de nuestra incompetencia para acabar con el egoísmo, con las guerras, con la injusticia social y con los placeres viciosos que nos degeneran y enferman.

El grado de nuestra infelicidad, se medirá siempre por el de nuestra ignorancia, así como el grado de nuestra futura libertad, se medirá por el de nuestra inteligencia, de ahí que no sea Dios, la Naturaleza o el Destino, o como se le quiera llamar, quien nos castiga, sino que somos nosotros mismos los autores causantes de nuestros destinos, de esta forma podemos ver que todo, absolutamente todo, radica en nosotros mismos, y que la ley de la evolución no es más que un mecanismo universal, que ajusta nuestro destino individual y colectivo.

Es por eso, que debemos siempre ir a buscar las causas de nuestros sufrimientos, ya que en ellas radica la solución, en vez de dedicarnos a quejarnos continuamente, mejor sería focalizar nuestros esfuerzos en ir a las raíces del sufrir individual, erradicarlas por la vía del amor y del perdón, de esta forma la individualidad contagiaría al colectivo, pensad que el sufrimiento atrae más sufrimiento, no podemos perder más tiempo en revolcándonos en él, debemos cortar el círculo vicioso y dejar entrar aire fresco al canal evolutivo, nuestra humanidad vive apegada al sufrir y hay que desapegarse.

Dicho esto, sabemos que somos nuestros propios autores, sabemos que tenemos libre albedrío, que nuestra libertad de actuación no tiene más límite que la comprensión y aceptación de las propias consecuencias, estas últimas son las que nos encadenan por los pies al sufrimiento continuo, así pues reitero una vez más, cuidemos nuestros actos poniendo consciencia en ellos, evitando sufrimientos consecuentes, es la único camino para eliminar el sufrimiento.

Vivimos en un planeta cuya vibración va acorde a la nuestra, no olvidemos que tanto nuestra Madre Tierra y nosotros somos Uno, y como consecuencia de ello está tan apegada al sufrimiento como colectivamente lo estemos nosotros, con lo cual, conforme nos vayamos desapegando del sufrimiento y vamos subiendo de vibración, también lo hará la Tierra; justo este es el proceso por el cual estamos pasando, un proceso que causa cada vez más dolor pero menos sufrimiento.

Me refiero al dolor espiritual, toda evolución implica este dolor porque esta causado por los procesos de contracción y expansión del propio Ser, al establecerse una lucha o una tensión entre nuestro Ego y no nuestro Yo, el Ego tiende a quejarse porque se alimenta del sufrimiento y el Yo se duele al crecer y ver sufrir al Ego, esto se traduce en sabiduría y en comprensión de cual es nuestro propio destino, por lo tanto, no tengamos miedo al dolor ya que es un dolor de crecimiento, y huyamos del sufrimiento porque nos encadena y nos estanca.

Así pues, estimados seres en evolución, os comparto este escrito con el ánimo de remover consciencias y contemplar otros puntos de vista, no sufráis más!




Un saludo!






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